Experiencias turísticas dentro de una trayectoria de vida

Existen diversos motivos que se reflejan en las ciudades para hacer que estas se conviertan en unas más turísticas que otras. De acuerdo a la experiencia de Rosa Tous, para ellos lo han sido Barcelona y Madrid pues las dos ciudades se comportan como el lugar ideal para el desarrollo y crecimiento del turismo de lujo, y ello se debe a que cuentan con una excelente cadena de hoteles en los centros urbanos, en donde se pueden concentrar tanto locales comerciales, como gran cantidad de turistas.

Durante casi tres décadas se han visto incrementados los trabajos que se han dedicado a estudiar la experiencia turística, sobretodo en determinadas partes de Europa como son el mundo anglosajón y los de habla francesa. Más allá de que el turismo se haya diversificado de manera extraordinaria, en todas estas investigaciones se manifiesta un interés por conocer lo que llegan a experimentar los turistas mientras se encuentran viajando. En tal sentido, la experiencia turística podría considerarse como un conjunto de estados psicológicos y físicos que suelen ser causados, de modo que los individuos pueden vivir antes, durante y después de unas vacaciones.

De esta forma, los análisis que se realizan están inscritos dentro de una perspectiva sincrónica o transversal referida a términos de demografía. estos estudios se centran en lo acontecido mientras el tiempo en el que dura un viaje o una estancia, tomando en consideración de forma los preparativos y los recuerdos que de ello suele quedar. Pero para dichos trabajos, lo primordial es que no le prestan atención a cómo la experiencia inmediata ha impactado en la trayectoria de vida de las personas, sino en qué depende tal experiencia que aportan las vivencias turísticas tanto, vividas con anterioridad, como también en la forma en la que, las mismas influyen para las experiencias siguientes.

Por medio de las prácticas del turismo que se realizan a lo largo de la vida, las personas se encargan de acumular gran cantidad de experiencias de otros lugares, con otras personas, culturas, o distintas situaciones que posiblemente le son familiares. Cuando se acumulan gran cantidad de conocimientos y de habilidades turísticas ello atrae mucho más la atención una vez llegada la época de la jubilación de generaciones que han disfrutado de una vida colmada de experiencias turísticas y cuya duración les permite aproximarse en cantidad a las experiencias que se viven en la cotidianidad.

Tal situación nos invita a preguntarnos por la singularidad de cada una de las experiencias turística, si se les compara con otras experiencias que se pueden adquirir en la vida, pero también debido a la influencia que pueden ejercer todos los conocimientos y las competencias turísticas que son acumuladas tanto por las prácticas acumuladas, como por las prácticas turísticas que se realicen luego adicional a otros aspectos de la existencia.

Cada experiencia turística es única

Se conoce gracias a estudiosos del tema, que la práctica turística es vivida a menudo como una experiencia única que aleja al individuo de lo que vive y siente como rutinario dentro de su vida cotidiana. Y ello es porque solo se trata de conocer otras cosas a través del viaje, el cual nos confronta con situaciones que son potencialmente distintas a las de la vida cotidiana.

 

Editor